El trabajo en laboratorio presenta una serie de riesgos de origen y consecuencias muy diversas, relacionadas básicamente con las instalaciones, los productos que se manipulan (también con las energías y organismos vivos) y las operaciones que se realizan con ellos. Respecto a los productos hay que tener en cuenta que suelen ser muy peligrosos, aunque normalmente se utilizan en pequeñas cantidades y de manera discontinua.

La prevención de riesgos en los laboratorios presenta unas características propias que la diferencian de otras áreas productivas. Además, la implantación de criterios para el aseguramiento de la calidad, tanto si se trata de la obtención de una acreditación tipo GLP (Buenas Prácticas de Laboratorio) o NE 45001 o la certificación sobre la base de una norma ISO 9001, lleva implícita la aplicación de una política de seguridad. La experiencia demuestra que en los laboratorios que han implantado una política de calidad presentan un alto nivel de seguridad.