Desde el punto de vista preventivo, el universo de la Hostelería tiene peculiaridades muy marcadas. La primera de ellas es la existencia objetiva de un menor nivel de riesgos, sobre todo de aquellos relacionados con el manejo de maquinaria pesada y ambientes laborales complejos propios de las grandes empresas productivas, como las metalúrgicas, las de la construcción y otras muchas.

Por otra parte, como el mayor producto de una entidad turística es el buen trato al cliente, en el negocio hotelero se hace más evidente la relación entre el bienestar del trabajador y su buen desempeño profesional.

En el sector turístico, mundialmente conocido como la “industria sin chimeneas” hay, de todos modos, una serie de riesgos que deben tenerse muy en cuenta. En algunos casos, los riesgos laborales se derivan principalmente de las peculiaridades de contratación propias de este sector: la estacionalidad en el empleo y la utilización en ocasiones de personal poco cualificado, lo cual contribuye a la falta de formación de los trabajadores. También, a una serie de prácticas incorrectas convertidas ya en hábito y por tanto difíciles de abandonar.

Además, en el sector hotelero hay que seguir de cerca una serie de factores de riesgos relacionados con la Ergonomía y Psicosociología, pues la carga de trabajo, la fatiga y el estrés pueden incrementarse en épocas de mayor ocupación turística.

Por todo ello, seguridad y calidad van de la mano de un modo muy evidente en este sector. Para contribuir a mejorar cada vez más la seguridad y salud, y también la calidad del trabajo, el presente manual presenta, de forma clara y directa, un análisis de los riesgos comunes y específicos del sector hotelero en todas sus categorías profesionales, así como recomendaciones preventivas útiles para avanzar hacia un entorno laboral seguro y eficiente.